PASTORAL PARA EL CUERPO
DESMITIFICACIÓN Y RESIGNIFICACIÓN DE IMPRONTAS CORPORALES – SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS
Palavras-chave:
Cuerpo, Violencias, Deseo, Movimiento, Cristiandad, Sanación, Fundamentalismos.Resumo
La pastoral para las mujeres se ha configurado históricamente bajo espectros aparentemente homogéneos, relacionados con la función de la mujer en espacios de reproducción, cuidado, hogar, iglesia e industria. Sobre el cuerpo femenino recae una carga simbólica articulada en el triángulo culpa–pecado–deseo. No obstante, la relación con el cuerpo como territorio propio, desde el habitarse, ser cuerpo y experimentar el placer de ser materia, suele enfocarse en el “verse” y no en el “sentirse”, tanto dentro como fuera de los espacios eclesiales. Desde mi experiencia como sobreviviente de violencias de género, mujer feminista, pastora, bailarina y docente, he explorado metodologías y teorías que permitan a las mujeres construir conversaciones sobre sus cuerpos y el movimiento, incluso en espacios religiosos. Teóricamente me ubico en Butler (1993) y sus reflexiones sobre el cuerpo; en Lowen (2005), acerca de la voluntad y el deseo en el cuerpo femenino; y en la revisión de teologías del cuerpo desde Vivas (2001). Esta metodología —que denomino Intervenciones Basadas en el Cuerpo— inicia en la ciudad de Cartagena con un grupo de mujeres cristianas pertenecientes a organizaciones basadas en la fe, en el marco de un programa de formación y emancipación que reconoce la importancia de narrar lo que ocurre con el cuerpo. Durante tres años de trabajo, ampliado posteriormente a otras comunidades de fe en diversas ciudades, surgen narrativas relacionadas con fundamentalismos religiosos que niegan la permanencia de las huellas de la violencia, así como con lógicas sacrificiales del cuerpo vulnerado y la negación del movimiento y la danza, vinculados culturalmente al pecado.